Oaxaca de Juárez no es una ciudad que visitas: es una ciudad que vives, hecha de cantera verde, mercados bulliciosos, iglesias barrocas y un centro histórico con más de mil monumentos en apenas unas cuantas calles.
Para nosotros tampoco es un mapa: Mar nació aquí y los dos estudiamos arte en el CEDART “Miguel Cabrera”, crecimos entre el Andador Macedonio Alcalá, el Zócalo al amanecer y los barrios donde aún no llegó la gentrificación, así que conocemos la ciudad desde sus postales más turísticas hasta sus rincones más escondidos y reales.
Oaxaca es Patrimonio de la Humanidad por UNESCO desde 1987 y, a pesar de la masificación en picos como julio, sigue siendo uno de los pocos lugares donde la historia, la gastronomía y la vida cotidiana se respiran primero y se consumen después.


